Soneto sin verbos
Media noche; una calleja
de antigua cepa moruna;
por todo farol la luna
y Dios por toda “pareja”.
Una ventana, una reja
detrás de la reja... alguna,
y ante la ventana, una
canción trémula de queja.
Otro hombre; una maldición
en la calleja sola;
un grito airado: ¡traición!
en una sombra una pistola
y después ... un borbollón
de la gran sangre española.
Belisario Roldán